Acerca del período Andalusí
Febrero
2010
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| De Montes de Málaga en bici |
Con la invasión de Málaga por parte de los Barbaros (Visigodos), los Montes de Málaga se convirtieron en el "refugio" al que se desplazaron muchos de los habitantes de la Málaga de entonces.
Posteriormente, Málaga fue invadida por los musulmanes, conquista iniciada por Muza ben Nusayr en el año 711; tras abandonar Muza ben Nusayr la peninsula en el 714, su hijo Abd al-Azid (origen del nombre del Valle de Abdaljis) conquista entre otros lugares Málaga.
El entonces gobierno musulman obligaba a abandonar los montes y regresar a Málaga - Mālaqa (مالقة) , pues así era más fácil tener controlada a la población y obligarlos a pagar los impuestos. Francisco Guillen Robles se refirió a ésto en su Málaga Musulmána, Tomo I, página 47 "...refugiados en la campiña, o entre las quebradas y espesuras de nuestros montes, escapabanse muchos cristianos a las contribuciones, que pechaban los demás mozárabes."
Tras las continuas incursiones del "rebelde" mozárabe Omar ibn Hafsún en nuestros montes, Mohamed ben Omeya ben Xoheid "... dió en ellos tierras a algunas tribus, entre las cuales se encontraba la de los Benu Rafaa, con la esperanza de que el agradecimiento les interesaria permanecer fieles a los emires y mantener el orden cuando lo alterasen los enemigos de su soberano." Historia de Málaga y su Provincia, F. Guillen Robles
Respecto al referido cristiano, Omar ibn Hafsún se considera que su cuartel general, Bobastro estaba en Ardales, no obstante algunos historiadores lo ubican cerca de nuestro Parque Natural, en el despoblado musulman de Marmullar, no lejos de la villa de Comares, si bien esto no ha podido ser demostrado; según nos cuenta Nicolás Cabrillana Ciézar, en su obra El problema de la tierra den Málaga: Pueblos Desaparecidos, páginas 57 y 58
F. Guillen Robles nos habla sobre el úso que se daba a sus maderas en la epoca Andalusí: "En los vecinos montes, hoy casi escuetos y pelados, veíanse grandes espacios de monte bajo y alto, de encinares y castañares, cuyas maderas, esmeradamente curadas, empleaban los moros en sus construcciones, en sus muebles, en sus puertas ensambladas, con gallardas figuras geométricas, y en sus riquísimas techumbres, encanto y envidia del gusto moderno. Montes bravos llamábanles los repartidores, que los concedieron a muchos de los nuevos vecinos, para talarlos y rutular sus tierras." Málaga Musulmana, F. Guillen Robles, Tomo II, páginas 466 y 467.
También se refiere a las Torres que existian, entre otros lugares(la costa...), en los montes "...anunciaban con las llamaradas de sus hogeras entre las sombras de la noche, con humaredas por el día, cualquier grave acontecimiento, una insurrección triunfante, una fiesta popular, una entrada de cristianos... como la de la Reina..." Málaga Musulmana, F. Guillen Robles, Tomo II, páginas 534 y 535.
En otros artículos de éste, Blog puedes leer más detalles sobre el poblado "musulmam" y su torre, que existió tanto en la cima de la Reyna, como el que existió en el cerro de Jotrón, así como sobre la Batalla de la Axarquía, batalla sucedida en nuestros montes (el cerro de la matanza), llegando las tropas cristianas hasta la zona baja del arroyo Jaboneros, donde existieron poblados musulmanes hoy desaparecidos (Gálica, Jarazmín...); contienda que ganaron los pobladores de los montes y los entonces Malagueños, con la lamentable perdida de muchas vidas por parte de los cristianos, procedentes estos de Antequera y movidos por el afán de apropiarse de las presuntas riquezas de los habitantes de la Axarquía, conocidos por ser productores de apreciadas sedas, entre otros.
F. Guillén Robles, en su Málaga Musulmana, Tomo I, página 231, nos describe como eran nuestros montes en aquellos tiempos, refiriendose a una incursión de las tropas cristianas: "... escuetas peñas, intrincados matorrales, de cuando en cuando castañares y encinares frondosísimos; dilatados espacios donde crecían jarales y abulagares, veredas empinadas, pasos difíciles, silencio interrumpido por algún salto de agua o por la huida de alguna fiera montés...".
Respecto a la vegetación, otro historiador, al igual que F. Guillén Robles también Malagueño, Carlos Gozalbes Cravioto, en su trabajo El mundo rural y el medio ambiente de la Málaga Nazarí, páginas 410 a 413, relata: "...descataba la higuera asociada a la vid y sobre todo, la morera. Las fuentes también nos hablan de la riqueza en olivos, plantas medicinales, almendros, miel, granados, algodón, cerezos e incluso trigo... y los hallazgos de utensilios para el trabajo de la piel y de las telas...". Por la parte Norte de nuestro Parque Natural, discurre la carretera que une Casabermeja con El Colmenar, a esa zona se la conocía como Campo de Cámara (Fashs Qamara), y estaba dedicado al cultivo de cereales, tierras de pan.
En el mismo téxto, más adelante "...la tecnología de los ganats (minas para la obtención de agua), acequias, azudes (pequeñas presas para desviar el agua de los arroyos), pozos, aljibes, norias, molinos, etc, provoca el inicio del esquilmamiento de los bosques de encinas que debieron existir y el principio de la destrucción de su paisaje, con la construcción de bancales... Posiblemente los machar (=cortijos), simples casas de campo de una familia, poco a poco se iban dotanto del sistema de regadío en las tierras de su pequeño ámbito, hasta llegar al límite de su aprovechamiento. Con el paso de las generaciones de berebéres campesinos, ese marchar, se transformaba en una alquería con el nombre de Benamarchar o Marcharben (Ben = hijo de)..."
"..Fuera de las murallas y en unos cuatro kilómetros alrededor de Málaga, se crea un hinterland de hábitat rural intenso, con huertos y jardines... También existían en los alrededores, una serie de grandes fincas residenciales con lujosos jardines, propiedad de las élites urbanas..."
Continúa Carlos Gozalbes Cravioto contandonos "...la guerra de Granada aceleró el proceso de destrucción de los bosques en la Axarquía. Tanto los nazaritas, como los cristianos, eliminaban sistemáticamente los bosques cercanos a la frontera para evitar las emboscadas... La guerra propició, además, un fuerte crecimiento demográfico, con una constante búsqueda de nuevas tierras por explotar agrícolamente, debido a la presión territorial de la progresiva conquista cristiana. A esto tenemos que añadir los consumos naturales de la población en leña (calefacción, hornos, procesos relacionados con el curtido de los cueros, etc), y en la construcción de armas (ballestas, flechas, etc), muebles y barcos... La propiedad del suelo estaba muy repartida... La escasez de los hallazgos de monedas en yacimientos medievales, frente a la abundancia en los romanos, nos habla del bajo poder económico de las poblaciones campesinas... La caza debió ser una actividad muy desarrollada, sobre todo la de las aves, como nos lo demuestra la abundancia de hallazgos de pesos aplicables a redes de caza en los yacimientos del interior."
Respecto al oficio de la caza en nuestros montes, en el libro de Los Repartimientos de Málaga, de Bejarano Robles, Tomo II, 3/211 se dice "...se dio a Fernand Canelas un sitio para colmenas, que es baxo de la fuente de la Reyna, cabe un arroyo a la mano ysquierda del dicho arroyo, en un repecho al que hera de Alcuzcurçar, moro vallestero de monte, el qual se le da syn perjuiçio de tercero e con las otras condiciones...". Los Repartimientos de Málaga, son unos documentos que se redactaron por encargo de los Reyes Católicos, donde se define como se reparten las propiedades de los vencidos entre los vencedores.
El excelente vino que producían nuestros montes, ya en aquellos tiempos, conocido como Charab (=jarabe) al Malaquí (=de Málaga), generó algunos conflictos entre las normas coránicas que prohibían su consumo y la arraigada costumbre de beberlo; poco a poco y con altibajos, los fuertes castigos, hasta de pena de muerte para los borrachos, se sustituyeron por multas (garimas), que progresivamente se transformaron en impuestos (qabäla), que debían pagar los vendedores de vino, y que llegaron a constituir uno de los recursos más importantes del estado. Breve historia del vino, El Avisador Malagueño, nº 17, página 7
En nuestros montes se cuentan muchas leyendas, Antonio, el propietario de la Finca San Antonio, me contó la siguiente: "Por la ladera de la cima de Jotrón, existía una fuente de agua (actualmente hay una mina de agua en esa zona), se cuenta que tras la (escalonada) expulsión de los moros, como consecuencia de la Reconquista por parte de los Reyes Católicos, vivía una mora que solía ir a por agua a dicha fuente, agua que recogía para unos moros que vivían en una cueva próxima a éste lugar; hasta que la gente que vivía en esa zona, tras observarla continuamente, aprovecharon una de las habituales visitas de dicha mora a la fuente, para quitarle la vida". Otro vecino de la zona me habló acerca de otra leyenda popular en la que se contaba que hubo un túnel en la ladera del monte de Jotrón que conectaba con el poblado que existió en su cima.
Y por entrar en el terreno de lo puramente anecdótico, no deja de ser curioso que entre el listado de apellidos de los moriscos(musulmanes españoles bautizados al cristianismo) expulsados de Andalucía al Norte de Africa, que aparecen en algunos documentos como es el caso del libro Los Moriscos en Marruecos de Guillermo Gozalves Busto, en su página 81, constan entre otros , los apellidos Marín, Maroto... coincidentes con los nombres de algunos lugares de nuestros montes: Cañada de Marín, Cortijo Marín, Cortijo Maroto...
Bibliografía:
Historia de Málaga y su Provincia, Francisco Guillen Robles
Málaga Musulmána, Tomo I y Tomo II, Francisco Guillen Robles
El mundo rural y el medio ambien de la Málaga Nazarí, Carlos Gozalbes Cravioto
Los Repartimientos de Málaga, Francisco Bejarano Robles, Tomo II
Breve historia del vino, El Avisador Malagueño, nº 17, página 7
Plan General de Ordenación Urbanística de Málaga
El problema de la tierra en Málaga: Pueblos Desaparecidos, Nicolás Cabrillana Ciézar
Los Moriscos en Marruecos, Guillermo Gozalves Busto


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